Debes hacer y ser la Ley

Meditación con Mataji Shaktiananda

08·04·2026

Respira como sientes, quieres y necesitas.
No pienses en nada que te inhiba y te regule,
más bien sé libre de tanto pensamiento,
agobio y hasta sentires que buscan ocuparte.
En este momento ocúpate de ti,
de eso que hoy bien sabes, respirar para ti,
en ti, por ti.

Inhalando lo justo, reteniendo lo justo, exhalando lo justo.
No busques ni patrón ni modelo y menos rigor,
tampoco lo hagas desde tu hábito,
que cada respiro lo hagas a plenitud,
a conciencia pura.

Lo más sano sería que respires,
que lo hagas por amor, porque te amas,
porque tal vez sin aprobar todo en tu vida, aceptas,
sabiendo que estás inmerso en tu tarea:
ser y hacer más, entendiendo que
tu más firme conexión es este respirar.

Y aunque aún te preguntes:
¿a qué o a quién me conecto?
Es a ti, es contigo.
Y si dices: “sea lo que, sea quién hoy me sé,
no me gusta, no me satisface”,
no temas por eso,
justo es por eso que debes meditar.

Sabes bien que se trata de un sistema
al que decidiste alguna vez conectarte,
y aceptaste eso, así como a comprender
que todo opera en Ley.
Todo es Ley, así que respira en firme,
porque aunque no lo creas,
tu sistema decidió, aceptó respirar en Ley.

¿Estás respirando en Ley?
¿Te estás aplicando la Ley del amor?
Que tu respiro te lo diga,
más, si se traduce en aliento, en calma.

Tendrías que preguntarte
en qué anda tu sistema,
cómo sientes y resientes todo lo que ves,
sabes ocurre, sabiendo también
 que pareciera que nada se ajusta
a Ley alguna.
Y te tensas, te incomodas y nadie te culpa.

Cuando en medio de todo esto te espantas,
y por más que preguntas, te preguntas e imploras,
lo que termina existiendo es un sin sentido.

Por eso tienes que respirar,
buscando el acople con tu sustancia, tu sistema;
y sin juzgar, no caer en lo que es este descalabro,
porque es Ley también, entrópica.
Se trata del incontenible caos,
las resistencias, la misma tensión, casi inaguantable.
Los mecanismos creados,
los excesivos recursos, y lo que más:
el desorden generalizado.

Y respiras porque sabes,
no solamente lo que pasó, está pasando y pasará.
Y fallarías, fallaría tu sistema si temes,
hasta te fallarías a ti.

¡Cuántas formas de destrucción!
¡Cuánta Ley quebrantada!
¡Cuánta inconsciencia!
¡Cuántos acosamientos y ataques!
En nombre de ¿qué ley?

Tu respiro sereno, inmerso en ti.

No se trata de que creas en ninguna Ley,
debes hacerla, debes serla,
sin tanto cuestionamiento hacia ti.
Tú, que aunque te niegues,
en logro estás.
Tú, quien ha sabido crearse una realidad.
Tú, que vives hoy.
Tú, quien respiras hoy.

¿Por qué permitir entonces
que cualquiera, algún otro, niegue y reniegue de ti,
presumiendo de su propia consciencia?
Respira, valórate.
No esperes eso de nadie, hazlo tú, valórate,
porque tu respiro le da valía y sentido
a la Ley que eres; más, si ya sujetas
un principio de amor y actúas así,
en consecuencia de eso.

Y tu respiro sereno.

Entiende bien:
como Ley igual, esto se descontroló.
Como Ley igual, se está destruyendo.
Y por la Ley que es, hay que transformarse
en lo que realmente eres.
Conoces tu principio, te sabes en Ley,
esa Ley existe y permanece en ti y para ti,
y es salir en luz y amor de este caos.

Respira confiando en ti,
prometiéndote no responder
a quien se desconoce, atrévete a acoplarte más,
responde a tu Ser.Sé el bien, sé el silencio,
no aceptes agresión,
aunque sea el mismo temor.
Hazte fuerte, solo proyecta luz.
El Ser sabe y tú eres el Ser.

Om Namaha Shivaya

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.