PRECEPTOR:

SHANKARACHARYA SWAMI DIVYANAND

Shankaracharya Swami Divyanand Thirth Maharaj (1950–2019) fue uno de los más destacados representantes de la tradición espiritual de la India. Como Pontífice del Monasterio de Bhanpura, ocupó un lugar de relevancia dentro del linaje que se remonta a Adi Shankaracharya, considerado una de las figuras clave en la organización del pensamiento védico y la espiritualidad del Sanatana Dharma —la llamada “Ley Eterna”.

A lo largo de su vida, Swami Divyanand promovió una visión de la espiritualidad profundamente comprometida con el desarrollo de la conciencia. Fue conocido no solo en India, sino también en Europa y América, por su sabiduría, su humildad y su capacidad para transmitir enseñanzas espirituales de forma directa y clara.

Su linaje, uno de los más antiguos dentro de la tradición védica, conserva y transmite un conocimiento que ha sido resguardado durante siglos, centrado en la experiencia del Ser y la unión con la Conciencia Divina.

En abril de 2019, Swami Divyanand dejó este plano físico, elevando su conciencia en comunión con los principios del Señor Shiva, a quien servía con total entrega. Su legado continúa vivo a través de sus discípulos y de la enseñanza que dedicó su vida a compartir.

El Encuentro

Durante una peregrinación espiritual realizada en marzo de 2006 por distintas ciudades sagradas de la India, se produjo un encuentro significativo entre Shankaracharya Swami Divyanand y Shaktiananda. Aquel momento, ocurrido en la ciudad de Rishikesh, fue vivido por quienes lo presenciaron como algo más que una coincidencia: una conexión profunda entre dos caminos que se reconocían mutuamente.

Los Shankaracharyas, máximas guías dentro de una de las órdenes más antiguas y rigurosas del pensamiento védico, suelen mantener tradiciones estrictas, entre ellas ciertos límites en el contacto con extranjeros o mujeres. Sin embargo, en este caso, esas formas parecieron disolverse naturalmente. Desde el primer instante, se dio un reconocimiento genuino y respetuoso, sin necesidad de intermediarios ni explicaciones.

Swami Divyanand expresó entonces su voluntad de otorgar a Shaktiananda una iniciación. Aunque inicialmente se contempló realizarla en India, finalmente tuvo lugar meses después en Venezuela, durante la visita que él mismo hizo a ese país. En una ceremonia íntima, en un espacio natural considerado sagrado, se llevó a cabo la transmisión de Shaktipath, una forma de bendición energética vinculada a la tradición del Señor Shiva.

Este encuentro marcó el inicio de una relación espiritual profunda. En palabras de algunos discípulos, fue también parte de un proceso más amplio: la intención de establecer un nuevo foco de conciencia en América Latina, con el respaldo de antiguas tradiciones que reconocen en cada época las formas vivas que la sabiduría puede asumir.

Biografía

Swami Divyanand Teerth Ji

Shankaracharya del Monasterio de Bhanpura
(1953 – 2019)

Swami Divyanand Teerth nació el 4 de enero de 1953 en el estado de Uttar Pradesh, India, en una familia de brahmines con una fuerte tradición espiritual y educativa. Su formación temprana se desarrolló entre las colinas del noreste indio, con una destacada trayectoria académica en literatura inglesa, tanto en Guwahati como en Shillong. En sus primeros años profesionales se desempeñó como educador y periodista, hasta que, a los 27 años, respondió a un llamado interior que lo llevó a dejar su vida convencional en búsqueda de una verdad más profunda.

Durante años peregrinó por la India, recibiendo enseñanzas de diversos santos y sabios. Encontró su lugar en la práctica de la contemplación solitaria en templos dedicados a Shiva, especialmente durante una prolongada estadía de más de tres años en un santuario remoto, vivencia que él mismo describiría como de “éxtasis espiritual”.

Fue iniciado como Swami por Su Santidad Harishawaranand Teerth en Chitrakoot, lugar asociado a los años de exilio de Rama. Recibió también la instrucción de grandes maestros como Swami Vishnu Ashram Ji Maharaj, y se formó en los principales textos del conocimiento védico: el Bhagavad Gita, los Upanishads, el Shiva Mahapuran, entre otros. Asumió el Advaita Vedanta —la filosofía del no-dualismo— como el núcleo de su enseñanza.

En 1989, fue nombrado undécimo Shankaracharya del Monasterio de Bhanpura, en el estado de Madhya Pradesh, por Swami Ram Ashram Ji Maharaj, durante el Kumbha Mela de Allahabad, una de las más grandes congregaciones espirituales del mundo.

Desde entonces, consagró su vida a la expansión del Sanatana Dharma, la espiritualidad universal, difundiendo su enseñanza por toda la India y también fuera de ella. Fue el primer Shankaracharya en salir de su país, dando un paso inédito dentro de esta orden ancestral. Visitó más de 25 naciones —incluyendo Japón, Rusia, Reino Unido, China y Estados Unidos— llevando un mensaje de unidad, paz y sabiduría a través de conferencias, encuentros interreligiosos y ceremonias.

Además de su vida como maestro y guía, realizó varias peregrinaciones a pie por lugares sagrados de la India, desde las cuevas del Himalaya hasta el sur profundo, compartiendo su enseñanza con comunidades rurales y urbanas, en una vida marcada por la humildad, el servicio y la devoción.

El 20 de abril de 2019, Swami Divyanand Teerth dejó este plano físico, elevando su conciencia hacia los reinos del Señor Shiva, según las palabras de sus discípulos. Su legado continúa vivo en quienes recibieron su guía y en todos los caminos de conciencia que honran su memoria.

Mensaje de Shankaracharya Swami Divyanand

Palabras del Shankaracharya Swami Divyanand Ji

“El amor y el perdón no están dados para los cobardes.

El amor y el perdón son actos de seres valientes.

Aquí tenemos como ejemplo a Shaktiananda.
Ella se ha ofrecido a sí misma,
y por eso ha obtenido todo como revelación,
sin necesidad de estudiar.

Ella no hizo estudios formales de la Tradición Védica.
¿Cómo puede saber lo que sabe? Porque le ha sido revelado.

El libro que ella ha escrito trata sobre las diferentes formas de entregarse a Dios.
Y lo que ella escribe no proviene de referencias o estudios,
sino de lo que ha recibido en sus meditaciones y estados de conexión.

Entonces, si ven a una joven venezolana que ha podido hacerlo,
ustedes también pueden hacerlo.

Sean devotos de Dios.
Una vida devota los llevará a la más alta gloria en la Luz.

Dios los bendiga.”