Obra con dignidad

Meditación con Mataji Shaktiananda

06·08·2025

El respiro profundo, sereno,
que te llegue, que lo sientas,
y que a la vez te brinde todo para serenarte,
estabilizarte ahí, preparándote para salir o entrar.

Dirás, ¿entrar a dónde?
Y están, son, tus espacios de conciencia,
todos mentales, en los que te sitúas, habitas,
y estás ahí.

Igual dirás, ¿salir a dónde?
Y hay espacios dimensionales
que habitas igual, en los que sabes estar,
y hasta esperan por ti.

Así, te vas ubicando, asentando,
tu mente quieta, sin expectativa,
solo sabiendo que hay formas
de desplazarse, transportarse, y lo haces.

Si pudieras convencerte más
que eres un manifiesto exacto, capaz de tanto.
Solamente estar aquí, vivir esto,
poder y saber respirar, querer hacerlo.
Y, a voluntad, situarte en ti
con lo que sabes eres.
Eso ya es una postura de vida,
así que respira en tu postura de vida.

¿Cómo quieres manifestarte?
En medio de todo esto,
que cada vez atenta más,
porque la tendencia es desconocerse,
y desde ahí, poco se sabe, poco se es.
Así que respira sabiendo eso.
No hay nada que temer.

Observa qué te da el respiro.
¿Impasibilidad? ¿Tranquilidad?
La mente que no formule nada,
pensamientos fútiles.
Que se acople todo,
que el respiro ordene con paciencia amorosa.

No temas nada.
¿Qué espacio más seguro que estar contigo?
¿Qué resolución más profunda
que establecerte en ti?
¿Qué voluntad más férrea que quedarte así?

Dirás, ¿en qué consiste que me observe?
En que te prestas a ser observado,
en que te entregas como eres.

Y el respiro es aliento de verdad,
no habría cómo ocultarte ni cómo mentirte
cuando la mente se dispone así.
Y todo lo que se exponga: es,
aunque no te guste, aunque niegues,
ahí está todo, en lo que eres.
Todo lo que falsamente ocultas,
lo que pretende herirte.

Observa, ¿qué es lo que te ocurre?
¿Cómo callas tan rigurosamente a voluntad?
¿Cómo te mantienes así ?
En quietud, sin simular nada,
ni argumentar, ni gesticular, nada.
Ahí adentro estás, rodeado de ti, envuelto en ti.

No existe espacio deshabitado, lo habitas todo.
¿Lo sientes o no?
Solo así se pretende el vacío,
ese otro espacio tan poderoso.

¿Qué observas? Tanta levedad.
Y el espacio-silencio, ¿dónde crees quedará?
Lo sabes bien: cesa el bullicio, más, el mental.

Es tu extremo, es el cenit de tu conciencia,
es el espacio vacío, y crees que adentro estás,
cuando en realidad lo llenas todo.

Estás, eres, en todo lo que Es,
de ahí que tengas que hacer conciencia
para que no abuses, para que no hieras ni dañes,
ni persigas ni acoses, ni tengas objetivos viles fuera de la Ley.

Observa, con toda esa capacidad de percibir ganada.
¿Cuánto existe en ti? Todo
¿Cuánto habita en ti? Todo
¿Quién eres en realidad? Todos
¿Qué realidad armas?
¿Cuál realidad necesitas?
La de tu verdad,
en juego exacto con la Ley que Es:
amar más. Amar.

Considera el momento,
el que te dedicas así, pronunciándote todo,
alcanzándolo todo.

¿Percibes tu Atman?
Dignifícalo, es el Ser.
Hazte digno, sé digno, obra con dignidad.

Respira profundo y sigue habitándote
en todo lo que sabes eres,
lo que adentro está y afuera está.

Respira profundo,
alentándote a seguir siempre,
a proporcionarte estados así,
que te movilizan tanto, desde lo que tu quietud es.

Respira y agradece.
Agradécete tanto, es tu bondad,
es tu empeño, es tu voluntad,
tu fuerza, además.

Prométete siempre saberte situar en ti, por ti y para ti.
Desde ahí, toda Fuerza aliada en luz,
reconforta al Ser y suma a la conciencia.

Om Namaha Shivaya

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