Mide tu fuerza

Meditación con Mataji Shaktiananda

22·07·2026

¿Juntas fuerzas para respirar?
¿O crees que se te da?
Sea como sea,
que tus respiros sean conscientes, fluidos,
que denoten tu vitalidad,
tu voluntad y tu ímpetu.

Mide tu fuerza,
cómo se te da cada respiro,
qué te pronuncia tu respiro,
y más en momentos así
en el que importa tanto;
 y cómo te comportas ante tu respiro consciente,
la actitud, tu entrega y tu disposición
ante la constante que eres.

Te vas estableciendo en esa serenidad,
en esa confianza,
en ese saber decirte en lo que tu silencio es.
Cómo modulas tu mente y la aquietas,
y lo que te brinda: calma.
Lo que todo eso te permite percibir,
tan breves, minúsculas sensaciones,
imperceptibles pero presentes,
los cosquilleos aquí, allá,
esa sutil hipersensibilidad,
hasta escalofríos, tan íntimos.

Todo tu Ser expresándose
en este tu silencio,
tu amado y bendito silencio,
tan profundo, tan vaciado en ti,
y lo respiras con el ritmo que te dictas.

Por un lado creerás, sentirás, que te apaciguas,
y por otro te activas desde todos tus filamentos
en conexión contigo; y es tu respiro lo que moviliza,
paradójicamente, tu tranquilidad.

¿Tienes, cuentas, con reservas?
Sobre todo de memoria.
Y es la que te apoya,
porque ¿sabes qué?
Existes en un estado absoluto y poderoso.
Eres en un estado absoluto y poderoso.
Percibes desde un estado absoluto y poderoso.

No es que te estas preparando: vives ahí.
Ahora…¿cuánto sabes eso?
¿Cuánto sientes eso?
¿Cuánto realizas eso?

Te preguntarás: ¿qué me pasa?
¿Qué espero?
¿Qué resiento?
¿Qué me impide?
¿Qué he resuelto?
Y es tan poco,
te has conformado con tan poco de ti.

Tienes que retomar,
respiro a respiro, consciente como crees,
 y no tan solo a ratos,
 a presente firme, a juego limpio.
Sabes que debes, sabes que quieres,
sabes que puedes ser Eso,
ese Ser dispuesto aquí,
instalado aquí, justo y reconocido,
atento y dispuesto a emprender el retorno,
sin más búsqueda, sin más reclamo.

Es apelar a otra instancia del Ser,
es ser conciencia, es soltar,
es desprenderte ya, sin olvido
y tampoco con recuerdo.
Es absoluto, es vacío, silencio perfecto.

Perdona, pero es que guardo
una lealtad hacia el Ser;
y no es que no la guarde contigo,
pero es que me ocupa solo hablarle a tu Ser.

Hazte respiro, hazte vacío, hazte silencio,
recréate en Eso,
ya has visto lo que esta creación es.
Ya has visto.

Y entiende bien:
vendrán más creaciones, ¿de qué?
¿De qué? ¿Por quiénes?
¿Te reconoces acaso en esta conciencia?

Queda seguir respirando
abierta y conscientemente.
Queda fluir y seguir respirando.
Cada vez que puedas piensa,
reflexiona, equipara, decide.
Muéstrate en tu Ser.

Respira profundo,
tan profundo como puedas,
sitúate ahí, y toma de tus fuerzas,
y responde en luz, actúa en bien,
sé consciente, y por encima de todo:
agradece a quien quieras, a quien puedas.

Pese a tanto, pese a todo,
recuerda siempre no temer
ni a ti ni a nadie.
Esa es tu fuerza.

Om Namaha Shivaya

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