Vence la inercia

Meditación con Mataji Shaktiananda

29·04·2026

Toma conciencia de tu respiro y disfrútalo.
Habítate en esa sensación,
lo que eres, lo que vives, lo que sientes.
Asimismo deja el pensamiento libre,
que sepas habitar tu conciencia,
y lo más importante: que quieras hacerlo.

Así que respira queriendo
y que todo respiro vaya respondiendo,
respondiendo a esta vida,
porque tu respiro es la más poderosa respuesta
a tu Ser, el que dijo: quiero vivir.
Pronúnciatelo firme: quiero vivir.

Aunque a veces te preguntes también:
¿es todo esto vida?
No olvides lo que implica haber elegido vivir,
y este respiro que es la razón.
Siempre cuando se decía:
ten razones para vivir,
y las buscabas, hasta te las daban,
y ahora, que sabes que hay más que razones
para vivir, mucho más,
es cuando tu respiro cobra más valor,
más, porque has aprendido a respirarte mejor,
mas consciente, y como se ha dicho:
sabiendo qué y quién te respira.

¿Qué te ha prodigado esta vida?
Respirando, abre un poco tu memoria,
hazte presente, y lo que más,
se te ha prodigado el saber, el poder ser.
Que no te parezca ni poco ni mucho,
respirando balancea tal riqueza:
saber ser, poder ser.

Respira bien, aunque te cuestiones.
¿He sabido ser? ¿He podido ser?
Respira queriendo,
porque es ahí que reside la fuerza:
quieres, quieres, quieres.

Y lo que hablábamos, y que ya no se oculta,
es tan visible, tan audible, tan táctil.
Es esa fuerza tan desarrollada, tan incrementada,
tan finamente calculada,
que pretende hoy desacelerarte, llevarte a la inercia.

Respira serenamente porque lo vives,
cada detonación, cada impacto, los lanzamientos,
 lo que sobrevuela, la maquinaria,
lo que ha sido creado a la par y a la luz
de tu propia inteligencia.
¿O crees que tu respiro no ha alimentado todo esto?

Y lo llaman progreso, y se dice evolución,
y la inercia crece. Pero entiende bien:
hay algo más fuerte en ti, que quiere.
Pese a todo esto, quiere.
Contra todo esto, quiere.

El respiro indetenible, sosegado,
atento, despierto, abierto.
Todo lo conoces,
todo se obró en ti, contigo y hasta por ti.

Observa tu respiro,
es mínimo, agudo, es solvente,
estás suspendido y sabes qué haces:
vences la inercia, percíbelo.
Dentro de ti, todo ebulle, ardes en vida,
en amor, en fuerza, porque quieres.
Ya siendo, quieres, porque ese anhelo
es lo único que no muere.

Padre mío, amado Ser, Fuerza única,
Conciencia mía, agradezco todo.
Mantenme en tu fuerza,
soy la respuesta de tu Ser y tú la mía.
Nada más quiero que ser siempre en tu Ser

.Respiras profundo y agradeces,
y te comprometes a obrar en luz y en bondad.
Obra en bien.

Om Namaha Shivaya

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.