Tu servicio hacia ti

Meditación con Mataji Shaktiananda

16·09·2026

Permítete pensar que respiras,
que tu mente sepa lo que haces,
y que comprenda además, 
lo que quieres en este momento: servirte.

Porque meditar es la más alta expresión
 de tu servicio hacia ti.
Así que respira confiando en lo que haces,
en lo que quieres y, por lo pronto, vivir.

¿Crees que viviendo prestas algún servicio?
Y en medio de esta dualidad hay una reciprocidad:
respiras a la conciencia y la conciencia te respira.
Y eso es lo que vida es.

Y ahora ábrete en tus fuerzas,
 despejando tensión, aligerándote,
concentrándote en ti.
Ubicación: planeta Tierra.
Extensión: lo infinito.
Así que respira acoplándote, sabiéndote, sirviendo.

Si se supiera lo que es realmente esto,
a lo que has venido, a lo que haces, a lo que sirves,
más cuando despierto ya, te revelas y te rebelas,
y decides abandonar prisiones.

Y es cuando empiezas por la mental:
reconoces tu mente, lo que es, lo que produce,
lo que crea y lo que recrea,
lo que muestra, lo que oculta.
Y entonces a voluntad respiras.
No es que te liberas, no ocurre eso;
traspasas, y es cuando estás aquí, te sientes aquí,
habitas esto, consciente estás.

Percíbete, atrévete.
 Apareces nuevamente,
y el encierro es y es regulación.
¿Cómo te sientes? ¿Qué experimentas?
Y tu mente ahí presa de todo,
más de lo que tus pensamientos son.

Sostente, aplaca, relájate y afina.
Una vez que desconectas sentidos, afina.
Y el respiro lo logra, inmutable,
inmóvil, incorruptible, ese es el servicio.
¿O lo has tarifado, rentabilizado,
condicionado, manipulado?
El día en que comprendas lo que servir es
nada esperas, ni siquiera de ti.

Ni un imperceptible respiro, atrévete a cesarlo.
Dirás: ¿si no respiro, a quién sirvo?
No respires.
Dirás: ¿cómo permanezco?
No respires.
Entiende bien: si no eres, si no estás, ¿qué eres?
Si no hay respiro, nada, nada, nada,
la conciencia misma.
Y comprende por qué se suprime el verbo:
no podrías ser la conciencia,
porque la conciencia ni siquiera es.

¿Qué queda? En serio, ¿qué queda?
¿Qué hay? ¿Qué existe? ¿Quién eres?
¿Qué quieres? ¿Qué buscas? ¿Qué pretendes encontrar?
¿Qué haces?
Y si algo respondes, de nada sirve.

Respira para que atiendas tu servicio,
respira para que seas tu servicio,
respira para que seas el servicio.
Si lo logras, ya está, ya fue, ya.

Concéntrate bien porque debes respirar en gratitud
a lo que tu Ser es.
De mi parte, te agradezco todo
y me complazco de servirte.

Respira profundo y coincide en este espacio,
en este lugar, en este momento, en este instante.
Respira a plenitud y comprométete a vaciarte.
Ojalá logres eso, porque es tanto…

Respira a profundidad,
y gracias por permitirme servirte.

Om Namaha Shivaya

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