Mi fuerza soy

Meditación con Mataji Shaktiananda

25·06·2025

Saludo y agradezco a tu divinidad,
a tu alma atenta y abierta.
Te conmino a esa respiración conjunta
desde todo lo que eres,
con todo lo que tienes en ti
y sepas proyectarte, avanzando hacia ti.
Así que respira con toda libertad,
toda conciencia, sabiendote contemplar
ahí, así, en tu quietud.

Respira serena y conscientemente,
estableciéndote en tu propia confianza.
Mantén ese respiro y apóyate en el tono,
que te impregne, que te module, que te eleve,
haciendo que tu mente responda
a lo que realmente eres:
una esencia pura.

Desde esa pureza, respira,
depurando tus pensamientos,
que cada respiro depure
y logres alivianarte en esa tu concentración,
en ti, por ti, para ti.

Y el respiro que sostiene
procurando ese despeje.
No hay oscilación, no hay verbo distractor.
Vas aquietándote
con apenas ese respiro tenue, tan íntimo.

Y las fuerzas activas.
Existen tantas, tan vigilantes,
tan sólidas, tan trabajadas, tan ganadas.
Y tu fuerza, tan constante.
A cada pulso, a cada respiro,
al haberte atrevido.
Y las fuerzas que no cesan, al contrario,
se reaniman, porque así es,
porque activas están las fuerzas.

¿Las conoces?
¿Conoces tus fuerzas?
Más allá de lo que este mismo sistema te provee,
sobre todo esa, tu fuerza mental,
tan vital pero a la vez tan controladora.
Libera.

Libera para que operen tu otras fuerzas,
la que guarda otros comandos,
la que solo activa tu amor,
tu respeto, tu verdad.
Respira eso,
con toda confianza, respira eso,
tu fuerza de amor, íntegra,
es la que importa, es la que se sobrepone,
es la que responde, es la fuerza de tu Ser,
y la respiras.

Dí, intimamente:
Mi fuerza es mía.
El amor de mi fuerza es mío.
Y de entrega al Ser que es,
al Ser que soy, lo que amo.

Y el respiro que todo lo confirma,
todo lo consagra, todo lo sabe.
Haz buena reserva y suspende,
mantente ahí, sin falso sentimentalismo,
sin debilidad, pura fuerza.

Hermosa fuerza, ¿cómo negarte?
¿Cómo inhibirte? ¿Cómo temer?
Si eres eso, una fuerza
que se corresponde y se ama.

Y el respiro que se precipita.
Y el respiro que urge.
Y el amor que brota.
Y tú, tú, ese ser, tratando con todo,
creando de esa fuerza, sintiéndola.
Maravillosa fuerza, tan sabia,
tan bendita y tan poderosa.

Y tú, que dices, te dices:
Mi fuerza soy.
Mi fuerza soy.
Mi fuerza soy.
Hoy y siempre, por siempre.

El respiro que va profundo,
sellando tu verdad, proclamándola,
a tus espacios internos
y a la infinitud que existe,
donde siempre existes,
porque es lo que es y eres quien eres.

Y el respiro en profunda gratitud.
Agradécete.
Desde mí, toda la gratitud.
Y el respiro de saberte amado.
El respiro profundo de tu presencia tan viva.
El respiro conjunto de saber lo que somos.

Respira como solo tú sabes.
Tu respiro es único,
tal y como tú.
Respira.

Om Namaha Shivaya

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