Nos encontramos para amarnos

Meditación con Mataji Shaktiananda

13·07·2022

Produce sutilmente tus respiros con alivio,
con tranquilidad y, con tu fuerza.
Respirar bien, respirar así, amerita fuerza.

Te vas estabilizando y aquietando ese tu cuerpo,
que también se dispone a este momento.
La idea siempre es conectar.
Y es que, hasta tu cuerpo físico,
sabe y tiene que conectarse.

Respiras para que todo
tu aparato físico se condicione
 y te permita acceder a tus otros campos.
Como bien sabes,
lo que más se resiste es tu campo mental,
que tantas veces ebulle en sus formas de pensar.
Pero el respiro aquieta, ubica y hasta se desplaza
a tus otros campos, invisibles por lo demás,
en los que también habitas, tal como eres.

¿Cómo eres?
¿Lo sabes acaso?
¿Cómo eres?
¿Cómo asumes este contacto?

Quiero contarte.
A alguien se le ocurrió nombrarme
“la Madre del encuentro”
Quizá pensando, sintiendo, mi encuentro
y, a la vez, queriendo también
establecer su encuentro.

Es que, en estas vidas,
nos hemos dado a tantos encuentros
y en muchos casos a reencuentros,
y en otros tantos, a desencuentros.

Y respiro porque de alguna manera,
debí entender, entenderme, entenderte,
lo que nuestro encuentro ha sido.

Siempre surgirá aquello de:
nos buscamos, te busqué, me busqué.
¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?

Te cuento lo que sé,
que es en realidad poco
y que termina siendo una simpleza:
solo para amarnos.
Fue para eso
que nos buscamos, que nos encontramos.

Es que algo se dio,
más allá de ese encuentro
y, que ha quedado propuesto
como una experiencia, que cada quien define,
que cada quien integra y asume,
desde lo que entiende de si mismo, de todo esto.

Por eso respiro tanto, contigo, sin ti.
Así tomo fuerzas, que creo debo disponer,
para amarte, para amar todo esto,
pese a lo que resulta hoy,
en medio de un mundo tan desencontrado,
en el que nadie, ni siquiera quiere encontrarse.

Y respiro y celebro, que por lo menos
quise, pude, debí, encontrarme en ti.
Así que quien agradece, quien se rinde,
quien te alaba, quien te ama más, soy yo.

Entendiendo lo que por siempre Es,
te extiendo lo que el amor es:
el infinito encuentro con la sustancia eterna,
del Ser que Es.

Om Namaha Shivaya