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Existe Quien te sabe manifiesto

Meditación con Mataji Shaktiananda

18·05·2022

Respiro profundo y serenamente,
haciendo cada respiración,
de manera consciente, abierta y libre,
observándonos, sintiéndonos
y, liberando cualquier tensión.
Si algo duele, si algo pesa, se respira.
Logrando que cada respiro expanda
y que sea más que una sensación.

Ama tu respiro, ama respirar.
Es tu vitalidad, tu recurso de encuentro.

Haz igual, que tu mente ame respirar.
Que se acople, que se ajuste,
que confíe en que respiras para amarte,
para amarla y sanarla.

Te vas abstrayendo y,
cada respiro, es algo ahí, tan imperceptible.
Te hace, te permite,
concebirte como lo que realmente eres:
un Ser, un sistema, un alma.
Conceptos que tu mente guarda bien.

Respira y aprecia lo que has sabido lograr,
precisarte en un instante, elegirlo,
resonar y establecer una conexión inimaginable.
Porque nada de lo que hayas imaginado,
define lo que es, lo que existe en ti, lo que eres.

Y respiras eso.
Que ni es una idea, ni un sentir,
ni una visión, ni un sonido.
Es un espacio vacío que solo tu respiro alcanza.
Te preguntarás, ¿queda en mí? ¿Está en mí?
En lo absoluto.
Es tan extenso, tan insondable,
que nada ni nadie lo abarca.

Es un espacio vacío y silencioso
al que solo podrías acceder en tu elemento,
ese que te conjuga y, te hace ser, existir, manifestarte.

Imagina quién eres,
que tienes esa capacidad de darte en manifiesto,
en estos mundos,
en estos planos, en estos espacios,
manteniendo corporeidad,
sensibilidad, pensamientos y acciones.

¿Qué manifiesto eres?
Y alégrate. Alégrate mucho,
aunque todavía no te alcances
en todo ese esplendor, que tu Ser, es.
Porque la alegría mayor, es que sí existe,
Quien te sabe manifiesto, Su manifiesto.

Existe Quien se contempla en ti y, se alegra.
Existe Quien se comunica a través de ti
y, se alegra.
Existe Quien acciona a través de ti y, se alegra.
Entonces,
¿cómo no vas a experimentar esa alegría?

Y, aunque sepas que no siempre,
desde tu voluntad, no todo es preciso ni perfecto,
ni siquiera así, hay enojo.

Dirás, ¿y respecto a quien mal obra?
¿Qué hay ahí? ¿Qué existe ahí? ¿Quién se ocupa?
Igualmente, el Ser.

Dirás, ¿es que acaso se alegra igual?
¿Qué crees?
Pero es que la conciencia es plena y, todo existe ahí.
Allá quien busque plenitud y quiera hacer,
lo que debería hacer.
¿Qué sería? Y sé que lo sabes.
Sabes que existe Luz, en principio.
¿En principio de qué? Dirás

Y sé que sabes más,
del manifiesto de amor que eres.
¿Lo sabes, no?  ¿Qué tanto?
Y sigues respirando como si nada o, como si todo.

Respira como lo que eres:
el más completo manifiesto,
del principio de luz y amor posible.

Junta respiros, júntalos,
hasta que estalles, es posible.
Y, alcances fuerzas, muchas, para todo esto.

Respira convencido de ti, de lo que te amas,
de lo amado que eres.

Respira y condúcete de nuevo hasta aquí,
ahora mismo, sujeto a tu cuerpo y, tu cuerpo a ti.

Respira en tu tiempo,
el que experimentas en ti
y, agradécete profundamente.
Respira profundo y alcánzate.
Es tu espacio conocido. Respira.


Om Namaha Shivaya