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¿Qué es lo que debería atender?

Meditación con Mataji Shaktiananda

25·08·2021

Respira con serenidad y acoplamiento.
Acoplamiento a tu Ser,
que se encuentra, que está ahí,
respirando en ti, atendiéndose.

Atiende igual tu actitud, tus ganas,
tu esfuerzo, tu serenidad
y, esa intención de acople.
Te estás dedicando, estás parando,
pero no es que te detengas, al contrario,
estás avanzando firme y enteramente hacia ti.

Asimismo, te acoplas a tu silencio,
escuchándolo, atendiéndolo,
sabiendo que estás manifestándote
a través de lo que tu conciencia es.

Pensarás que,
ante la quietud, la serenidad y el silencio,
¿qué se atiende?
¿Hacia qué, en qué, deberías ocuparte entonces?
En nada.
Algo que puedes lograr, simplificando,
este momento que ocupas, para atender lo que Es.

Bien sabes todo lo que reclama tu atención,
todo lo que existe y está estratégicamente creado,
para obtener tu atención.
Pero sé que ya sabes,
que todo eso debes desatenderlo,
es decir, cada vez atenderlo menos,
para que, este, tu logro interno de atención,
se produzca, se dé.

Te preguntarás
¿qué tanto debo atender de mí?
¿Qué amerita mi atención?
¿Qué debería atender?
¿Qué es lo que siento, debo y puedo atender?
Además, en este estado, en el que poco pronuncio,
en el que trato de, ni siquiera pensar,
en el que no veo nada
en el que creo apartarme, aislarme.
Y, ahí estás.
Ni siquiera es para que te creas
el centro de tu atención.
Eso no.

¿Entonces qué?
¿Qué es lo que debería atender?
Lo que en realidad permites,
es que tu respiración te atienda,
Ya no como un mecanismo,
es en amorosa atención.
Permite que sea tu respiración tan sutil,
tan breve, tan imperceptible,
la que te atienda, la que te sirva,
la que te aliente, la que te sostenga
y, te acople.

Te preguntarás igual,
en este estado, ¿qué o quién me atiende?
¿Quién se muestra atento a mí?
No deberías elucubrar ni reclamar ni demandar,
más bien, sostente ahí, considerando sí,
que estás, que eres, profundamente atendido.
Que tu mismo estado, capta atención
y que, en cierta forma, lo percibes, sin sentir nada.
No deberías confundirte

Mínimo respiro, total percepción.
Posiblemente entiendas, lo que el estado es.
Se trata de un alcance, ante lo dispuesto,
desde esas entrañas
en las que habita el vacío mismo,
de la extensa inmensidad que el Manifiesto es.
Ese, del que eres parte, ¿si no qué?

¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?
¿Qué quieres? ¿Qué buscas? ¿Qué anhelas?
¿Qué crees esperar? ¿Qué pretendes?
¿Qué alcance tienes?
¿Qué respuesta eres?
¿Cómo es que, así, tal criatura,
de tan sofisticado sistema,
tiene como tarea habitar un mundo,
dispuesto en un Universo?

Percibe
¿Y te crees desatendido?
¿Y te crees miserable?
¿Y te crees desamado?
Atiende, porque ya no se trata de un llamado
¿Hasta cuándo?

Respira tu alma.
Respira tu espíritu.
Respira tu esencia.
Y, respóndete.

Estás y eres para atender.
Tú sabrás qué y cómo.
Pero ya. Es ya.

Suspende brevemente tu respiro.
Atiende eso.
Sabrás que son los más firmes pasos,
para alcanzar el vacío, la Nada misma.

Respira profundo,
conectando con tu aquí y ahora.
Respira profundamente,
coincidiendo en tu espacio-tiempo.
Agradece. Agradécete.

Om Namaha Shivaya