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Tu realidad es perfecta y abierta

Meditación con Mataji Shaktiananda

07·08·2019

Encuentra una respiración que se ajuste,
que te agrade, que te mantenga
sujeto-sujeta a lo que tu Ser, es.
Recuerda que eres un sistema tan perfecto
y, que solo ahí, respirando,
estás también contigo.

Ni siquiera sería para que te aislaras,
al contrario, sutilmente atiende dónde estás,
cómo es que estás aquí, en este planeta,
en esta forma, en este tiempo.

Respira eso para que puedas
prodigarte un estado, tu estado,
desde lo que tu conciencia es.
Hazlo de manera consciente,
habilitando tu sistema, habilitando tu mente.
Y haz que sea tu respiración
la que, en cierta forma, comande.
Hazte de tu ritmo, tu profundidad,
tu intensidad y respira libre.
Respira libre.

Porque dime qué puede atentar, restar, disentir,
de lo que así buscas:
crear un estado de libertad,
en el que solo exista tu conciencia.

Respira porque el aire es libre, todavía.
Disfrútalo, interiorízalo y siente cómo es tu aire.
¿Qué tan libre? ¿Cómo te recorre?
¿Cómo te rodea? ¿Cómo lo asimilas?

Tanto espacio, tanto aire.
¿Qué contiene tu aire?
¿De qué lo impregnas? ¿Cómo lo respiras?
Asimismo ¿a quién dejas que respire tu aire?
¿A quién le permites?
Y te hablo de tu realidad creada.

Respira porque puede que,
en este momento tan íntimo, tan propio,
tan individual, tan particular,
sepas respirar y quieras, además.
Pero existen otras veces,
en las que se dificulta respirar, respirarte, respirarlos.

Y es tu realidad.
¿Y qué tan libre te sientes ahí, al lado de otros?
Y tratas, intentas, cambiar la realidad.
Y la realidad es en ti.
Cada quien configura su propia realidad.

Respira ahora en tu realidad.
Respira ahora tu realidad.
Respira.

Respira encontrándote en tu realidad presente,
que sería este momento, en el que estás.
Y pregúntate, en qué se diferencia
de cualquier otra realidad.
Y lo que deberías saber es,
que no te buscas ni tampoco te encuentras,
en lo que el otro es.

Entonces, establecerías una única realidad.
Tan hermosa como es, tan perfecta,
tan acabada como quieres,
tan precisa, tan justa, tan firme.
Tan abierta para que -si no te gusta demasiado-,
seas capaz de transformarla.

Respira, hermoso Ser real.
Respira sintiéndote real.
Respira siendo real.
Respira realidad presente.

Y, entiende bien:
si no respiras realidad presente,
no estás, no eres, te inhibes de Ser.
Respira y, encuentra y reencuentra, toda realidad.

Sostén el respiro sin respirar, encontrándote,
hasta que quieras respirar, hasta que te quieras.
¿Te quieres?
Manifiéstate serenamente, cuánto te quieres.
Manifiesta realmente que te quieres.
Sé que te quieres.
Y, por si no lo sabes, te quiero.

Respira tan profundo como puedas,
tan intenso como quieras.
Tan tú, como es.
Respira y hazte presente.
Atiende. Respira consciente.
Manifiesta tu gratitud y, como siempre,
prométete más.

Respira.

Om Namaha Shivaya.